Protocolo de escucha para niños, niñas y adolescente en perspectiva de vulnerabilidad Agustina Díaz Cordero.
El “Ciclo de Comunicación” que encierra este protocolo de escucha constituye no solo una técnica metodológica sino una guía fundamental para reflexionar sobre el rol del derecho frente a la escucha de NNyA en situación de vulnerabilidad. Lejos de concebirla como una condición individual o estática, la autora reconoce a la vulnerabilidad como una consecuencia de contextos sociales, históricos y jurídicos que colocan a ciertos sujetos en posiciones de desventaja estructural y brinda una guía para una preparación adecuada del operador jurídico.
Este enfoque, abordado desde el estudio de protocolos locales e internacionales, obliga a revisar críticamente las prácticas tradicionales, asumiendo que la escucha activa debe incorporar una sensibilidad ética frente a las desigualdades de quienes recurren al sistema judicial. Escuchar, en este sentido, implica reconocer la palabra del otro como legítima, aun cuando esté mediada por el dolor, el silencio o la fragmentación. Escuchar, dirá la autora, es oír más interpretar; saber comprender el lenguaje no verbal y los silencios de los NNyA que concurren al Tribunal.
Los principios que orientan el protocolo –respeto, dignidad, autonomía, confidencialidad y cuidado incitan a una praxis jurídica que evite la revictimización, que repare y restituya derechos y rechace enfáticamente la violencia institucional. La dignidad y la autonomía no se presentan como enunciados abstractos, sino que desde un análisis jurisprudencial supranacional– constituyen criterios rectores de una escucha que dignifica y transforma.